sábado, 16 de febrero de 2008

FACTORES PROTECTORES Y DE RIESGO EN LA FAMILIA

INTRODUCCIÓN.

En general, la salud ha tendido a ser abordada como un tema netamente individual. Sin embargo, existe cada vez más evidencia de que en la mayoría de las situaciones de salud y enfermedad, la familia tiene un rol importante. Las interacciones familiares moldean muchas de las principales conductas que mantienen a los individuos sanos, como por ejemplo, los hábitos de alimentación, de higiene, la cantidad de ejercicio que se realiza, etc. Esto posibilita entender que los estilos de vida de los individuos surgen a partir de cómo éstos fueron socializados en relación a conductas protectoras y riesgosas para su salud. De lo anterior, se desprende la importancia de tomar en cuenta a la familia en toda campaña de prevención de cualquier enfermedad. Por ejemplo, sin descartar la herencia de factores genéticos, existe una mayor frecuencia de obesidad en familias en que hay padres obesos. En este caso, se transmiten conductas de riesgo como las dietas y prácticas nutritivas que fomentan el comer en exceso. La familia, como el principal agente socializador de los niños, comunica estilos de vida, prácticas saludables (protectoras) o patógenas (riesgosas), como también ciertas formas de resolver los problemas de salud.

La importancia del análisis de factores de riesgo y factores protectores de la familia es central dada su participación clave en la salud física y mental de los individuos. Esta perspectiva orienta el reconocimiento de factores de riesgo y pupos en riesgo para el desarrollo de estrategias de acción en los distintos «veles de prevención. El enfoque de factores de riesgo y factores protectores se basa en que:

· Las personas, las familias y los grupos tienen diferentes grados de posibilidad de desviarse de la salud y el bienestar.
· Las variaciones en la salud y el bienestar dependen del equilibrio existente entre esfuerzos, recursos y necesidades.
· Los factores que determinan los niveles de salud y bienestar son múltiples e interrelacionados.
· El control de los factores de riesgo, ya sea suprimiéndolos o compensándolos, disminuye la probabilidad de daño.
· El refuerzo de los factores protectores aumenta las posibilidades de una salud mejor y mayor bienestar.

FACTORES DE RIESGO Y FACTORES PROTECTORES.

Los factores biopsicosociales que influyen sobre el estado de salud de las personas pueden ser divididos en dos grandes categorías:

Características de las personas o de las situaciones que tienen consecuencias negativas sobre el estado de salud individual. Estos son los factores de riesgo. Los factores de riesgo constituyen condiciones o aspectos biológicos, psicológicos y/o sociales que están estadísticamente asociados a una mayor probabilidad de morbilidad o mortalidad futura. Son factores de riesgo problemas tales como alteraciones psiquiátricas familiares, baja autoestima de los individuos, factores de personalidad, etc. Se han identificado condiciones familiares que pueden ser señaladas como factores de riesgo respecto de determinadas problemáticas de salud. A modo de ejemplo, las familias uniparentales, la separación y divorcio de los padres, los conflictos conyugales, el maltrato doméstico, la negligencia parental, el embarazo precoz, etc., son todos factores de riesgo para la salud, tanto de los adultos como de los adolescentes e infantes.

Características de las personas o de las situaciones que protegen o aminoran el efecto de estímulos nocivos o ambientales sobre el individuo. Estos son los factores protectores. Estos factores cumplen una función beneficiosa o de protección en el estado de salud del individuo, ayudándolo a su adaptación al ambiente físico y social. Los factores protectores son aquellos que reducen la probabilidad de emitir conductas de riesgo o de tener consecuencias negativas cuando se involucran en ellas. Son factores que reducen el impacto del riesgo en la conducta del individuo y que lo motivan al logro de las tareas propias de esta etapa del desarrollo. Los procesos protectores tienen que ver con la manera como enfrentan las situaciones y cambios en la vida.

FACTORES DE RIESGO: CLASIFICACIÓN.

Los factores de riesgo pueden ser clasificados en:

1. PERSONALES
1.1. Etapas
a) En niños:
- Síndrome Bronquial Obstructivo (S.B.O) recurrente o Asma
- Insuficiencia Renal Aguda (I.R.A) grave
- Ritmicidad biológica inestable (control de esfínteres, patrones de sueño y alimentación)
- Desnutrición
- Riesgo desnutrición (menor de 1 año)
- Temperamento difícil

b) En adolescentes:
- Embarazo
- Sin escolaridad o escolaridad incompleta
- Adicción alcohol y/o drogas
- Conductas delictuales
- Actividades antisociales
- Conducta sexual temprana

c) En adultos:
- Hipertensión arterial severa
- Diabetes
- Depresión mayor
- Consumo alcohol, drogas y/o cigarrillos
- Embarazo añoso
- Cesantía prolongada o trabajo inestable
- Sin escolaridad o escolaridad incompleta
- Conductas delictuales
- Mala adherencia a regímenes medicamentosos.

1.2. Características del funcionamiento psicológico
- Baja autoestima
- Baja motivación de logro
- Sentimiento negativo de autoeficacia
- Baja conciencia interpersonal
- Dificultades en la resolución de problemas, tendencia a la evitación de problemas
- Tendencia al fatalismo en situaciones difíciles
- Incapacidad para planificar
- Bajas habilidades intelectuales

2. FAMILIARES
- Bajos ingresos económicos
- Ingresos no monetarios (mendicidad, ayuda municipal, donaciones, etc.)
- Maltrato intrafamiliar
- Abuso sexual
- Violencia conyugal
- Conflictos de pareja (maritales y/o sexuales)
- Separación de los padres
- Mujer sola como jefe de hogar
- Hijos con discapacidad
- Ausencia de planificación familiar
- Tensiones por embarazo, crianza, enfermedad
- Dificultades con la ley
- Embarazo temprano
- Enfermedades terminales
- Crisis en el ciclo de vida familiar

3. SOCIALES
- Ausencia de apoyo social (ausencia de ayuda que el individuo obtiene de la red de
relaciones sociales en la cual está inmerso) y de modelos socia les positivos.
- Ausencia de redes institucionales (sistema educativo, sistema de salud, iglesias, etc.)

FACTORES PROTECTORES: CLASIFICACIÓN.

1. PERSONALES
1.1. Características del funcionamiento psicológico
- Habilidades intelectuales y competencias cognitivas
- Mayor sentimiento de autoeficacia y motivación de logro
- Mayor autoestima
- Humor más positivo
- Mayor empatia y conciencia interpersonal
- Mejores habilidades de resolución de problemas y estrategias de enfrentamiento tales como: orientación hacia las tareas, menor tendencia a la evitación de problemas
- Menor tendencia al fatalismo en situaciones difíciles
- Disposición y capacidad para planificar

2. FAMILIARES
- Mayor nivel socioeconómico
- Ambiente familiar cálido y sin discordia
- Cohesión familiar
- Relación emocional estable, con al menos uno de los padres o un otro significativo (más allá si esa persona es un pariente, un padre, un Profesor o un amigo; lo central es que el interés del niño sea estable en el tiempo)
- Estructura familiar sin disfuncionalidades importantes
- Padres competentes y estimuladores
- Ausencia de separación o pérdidas tempranas
- Adaptabilidad familiar
- Flexibilidad (capacidad para el cambio)

3. SOCIALES
- Apoyo social (emocional, material, informativo, entrega de valores, etc.»
- Mejores redes de relaciones informales
- Clima educacional y/o laboral emocionalmente positivo, abierto y guía do por normas
- Modelos sociales (por ejemplo parientes, amigos o profesores) que fortalezcan y
estimulen un enfrentamiento constructivo del individuo.

MECANISMOS PROTECTORES Y DE RIESGO.

Es importante identificar variables o factores, tanto en la persona como en el ambiente, con el objetivo de explicar las variaciones de las respuestas de los individuos frente a situaciones difíciles. Sin embargo, no es suficiente tener sólo conocimiento de ellos, sino también del conjunto de factores envueltos en una situación de riesgo. Al respecto, los factores -protectores o de riesgo- son importantes como información sobre posibles condicionantes de una determinada conducta, pero no constituyen en sí mismos un mal funcionamiento. Son herramientas bien definidas, pero tienen un valor limitado para realizar nuevas aproximaciones hacia la prevención. Es por esto que la búsqueda y el trabajo no deben centrarse únicamente en los factores sino más bien, en los mecanismos situacionales envueltos en los procesos protectores. En este sentido, cabe destacar la importancia de la distinción entre factores y mecanismos. En primer lugar, un factor no tiene un valor explicativo en sí al considerarlo en forma aislada; más bien, es la interacción de los distintos factores (tanto personales, familiares, como sociales) la que determinará el cómo la persona va a experienciar y reaccionar frente a una situación de riesgo determinada. Los factores - protectores o de riesgo- no son independientes unos de otros. Por ejemplo, un factor protector individual (niño con temperamento fácil), puede gatillar reacciones de apoyo en redes sociales (reacciones positivas hacia él en su familia). Se puede desprender
entonces, que los factores vendrían a ser relevantes sólo si se consideran dentro del proceso de enfrentamiento de la situación de riesgo, proceso que es determinado por la interacción entre ellos.

En segundo lugar, y en relación a lo anterior, cualquier factor puede actuar como factor de riesgo o protección según sea el proceso de interacción de los distintos factores involucrados en el enfrentamiento de una situación de riesgo.

Mecanismos protectores: Se usa este término cuando una trayectoria de riesgo previa es cambiada hacia una alta probabilidad de resultado adaptativo. Se produce una mejoría de la reacción frente a la situación de riesgo, que en circunstancias comunes conduciría a un resultado más desadaptativo.

Mecanismos de riesgo : Producen una intensificación de la situación de riesgo. Para finalizar, es importante destacar que al hablar de mecanismos, el foco de atención deja de ser un factor-protector o de riesgo-, ampliándose la mirada hacia el proceso de cambio que altera la trayectoria del desarrollo, ya sea hacia patrones adaptativos o desadaptaivos. Lo anterior nos da una visión mucho más dinámica en relación a los factores asociados a las distintas situaciones de riesgo y, por lo tanto, amplían nuestras posibilidades de intervención.


Extracto: Hidalgo, C. y Carrasco, E.,(1999). Salud Familiar: un modelo de Atención Integral en APS: “Factores de protectores y riesgo familiar ”