martes, 4 de marzo de 2008

Estilos de Vida Saludables: algunos conceptos



Introducción

El Estilo de Vida Saludable es la manera como la gente se comporta con respecto a la exposición a factores nocivos que representan riesgo para la salud.

Los Comportamientos o Conductas son determinantes decisivos de la salud física y mental y del estado de la salud pública, estando fuertemente vinculados al bienestar. Se calcula que un tercio de las enfermedades en el mundo pueden prevenirse mediante cambios en el comportamiento.

La manera como la gente se comporte determinará el que enferme o permanezca sana, y en caso de que enferme, su papel va a ser decisivo en la recuperación y en la velocidad a que ésta se produzca.

Alguien dijo: "Siembra un pensamiento y cosecharás un acto, siembra un acto y cosecharás un hábito, siembra un hábito y cosecharás una costumbre, siembra una costumbre y cosecharás un destino"

Y esto es real para los modos o estilos de vida de cada persona, que se siembran en la familia y se comienzan a moldear desde la infancia de acuerdo a los comportamientos familiares. Es decir en sus costumbres y actitudes con respecto de la vida diaria en todos los aspectos, de trabajo, de reuniones, culinarias, actividad física, sociales, espirituales, etc.


Modos o Estilos de Vida

Los comportamientos que tienen impacto en la salud se denominan habitualmente "Modos o Estilos de Vida" y quiere decir que la persona es libre de elegir la forma de vivir que le guste.

Generalmente las personas de clase media y alta tienen la facultad de elegir el medio en donde están situados sus hogares, la calidad y tipo de alimentos que consumen y la clase de atención médica que reciben. En cambio los que viven en pobreza tienen sus opciones fuertemente restringidas por la limitación de sus recursos.

El comportamiento está tan arraigado en los grupos sociales, influido por las diferencias sociales y dependiente de los recursos disponibles, que su naturaleza es primordialmente social.

Incluye fundamentalmente una alimentación adecuada, promoción de la actividad física, control del tabaquismo y de otras adicciones, ambientes saludables en viviendas y trabajos, conductas sexuales, salud mental y el control de tres elementos ligados a la alimentación: presión arterial, colesterol y arteriosclerosis

El comportamiento influye en los riesgos de enfermar y también en las posibilidades de sanar, porque la conducta de una persona determina que se exponga a agentes causantes de enfermedades y luego si se enferma debe procurar asistencia, y si la enfermedad es larga debe continuar al tratamiento.

Según la FAO la prevalencia de las enfermedades no transmisibles relacionadas con dietas inadecuadas y estilos de vida poco sanos está creciendo en muchos países. Al aumentar la prosperidad y urbanización, las dietas tienden a ser por término medio más ricas en energía y grasas, especialmente saturadas, y a tener un contenido menor de fibras y carbohidratos complejos y un contenido mayor de alcohol, carbohidratos refinados y sal. En los medios urbanos disminuyen con frecuencia el ejercicio físico y el gasto de energía, mientras que tienden a aumentar el consumo de tabaco y el estrés. Estos y otros factores de riesgo, así como el incremento de la esperanza de vida, van unidos a una mayor prevalencia de la obesidad, hipertensión, enfermedades cardiovasculares, diabetes mellitus, osteoporosis y algunos tipos de cáncer, con los consiguientes e inmensos costos sociales y de atención de salud. En algunas regiones la caries dental es también una importante condición relacionada con la dieta.


Estilo de vida y Corazón

El aumento del nivel de colesterol en sangre es el origen de enfermedades coronarias, como angina de pecho e infarto de miocardio, y uno de los principales factores de riesgo de estas enfermedades con el tabaco, la hipertensión arterial y la diabetes.

Los más importantes estilos de vida están relacionados con el sistema cardiovascular que sufre los impactos de la exposición repetida a diversos riesgos, que pueden describirse junto con la Cardiología de Francia como "Los 4 Verdugos del Corazón":

· Colesterol

· Hipertensión

· Tabaco

· Sedentarismo

En forma general, la HIGIENE DE VIDA (alimentación equilibrada, ejercicios físicos regulares, control del peso, suprimir el consuno de tabaco…) es la mejor PREVENCIÓN, acompañada de un seguimiento periódico de algunos parámetros: Tensión arterial, niveles de colesterol y de glucosa en sangre, etc... La prevención de las enfermedades cardiovasculares interviene en el bienestar general porque promueve el adoptar un MODO DE VIDA globalmente beneficioso para la salud..

Que muestran que para evitar riesgos sobre la salud es básico: No fumar, alimentación sana y equilibrada para el control del colesterol y la tensión arterial y realizar actividad física.

Como modo de vida para el cuidado del corazón se debe realizar actividad física en forma cotidiana:

Y cada vez que sea posible

· Preferir caminar o la bicicleta al automóvil

· Subir las escaleras en lugar de hacerlo por el ascensor

· Practicar jardinería o artesanías manuales.

Colesterol bueno y malo

El colesterol es transportado en la sangre por las lipoproteínas. Ciertos factores, como los LDL de baja densidad (Low Density Lipoproteins). Favorecen la formación de placa de ateroma. Y otros son más bien benéficos porque permiten la eliminación de colesterol en exceso en las células: son los HDL, de alta densidad (High Density Lipoproteins).

Las personas que tienen un colesterol LDL elevado y/o un colesterol HDL bajo, tienen más riesgo de padecer una enfermedad coronaria.


Estilo de vida y la prevención del Cáncer

El Código Europeo contra el Cáncer establece que adoptando un estilo de vida sano mejorará su estado general de salud y evitará algunos tipos de cáncer.

Las diez recomendaciones que contiene el Código europeo contra el cáncer revisado deberían también, si se siguen, permitir mejorar otros aspectos de la salud. Es también importante reconocer inmediatamente que cada individuo debe elegir en lo que respecta a su estilo de vida, y que algunas de las opciones pueden reducir el riesgo de padecer un cáncer. Se presentan a continuación las diez recomendaciones y las razones que las apoyan.

· No fume. Si es fumador, deje de fumar lo antes posible y no fume en presencia de otras personas. Si no fuma, no pruebe el tabaco.

· Si bebe alcohol, ya sea cerveza, vino o licores, modere su consumo.

· Aumente el consumo diario de verduras y frutas frescas. Coma a menudo cereales con un alto contenido de fibra.

· Evite el exceso de peso, haga más ejercicio físico y limite el consumo de alimentos ricos en grasas.

· Evite las exposiciones prolongadas al sol y las quemaduras por el sol, especialmente durante la infancia.

· Respete estrictamente las normas destinadas a evitar cualquier tipo de exposición a sustancias consideradas cancerígenas. Cumpla todas las instrucciones de salud y seguridad en relación con las sustancias que pueden provocar cáncer.

Con una detección precoz es posible curar más casos de cáncer

· Consulte al médico si nota algún bulto, una herida que no cicatriza (incluso en la boca), un lunar que cambia de forma, tamaño o color, o cualquier pérdida anormal de sangre.

· Consulte al médico en caso de problemas persistentes, tales como tos o ronquera permanentes, cambio en sus hábitos intestinales, alteraciones urinarias o pérdida anormal de peso.

Para las mujeres

· Hágase un frotis vaginal regularmente. Participe en los programas organizados de detección de cáncer de cuello de útero.

· Examine periódicamente sus senos. Si ha cumplido 50 años de edad, participe en los programas de detección precoz del cáncer de mama.

Estilo de vida y Conductas sexuales

Los comportamientos tienen una influencia profunda en la salud, algunos de ellos tan directos como lavarse o no las manos, empezar a fumar o dejar de hacerlo, decidir qué comer y cuándo, elegir con quién, cuándo y cuán a menudo tener relaciones sexuales y optar o no por trabajar con seguridad. Conductas todas influidas por la pobreza, la situación de impotencia y las creencias imperantes.

Manifiestamente la homosexualidad constituye una conducta de alto riesgo para el contagio del SIDA, y existe mucho más riesgo de contagio de SIDA en una relación homosexual que en una relación sexual normal, porque el desarrollo del SIDA no es más que una simple consecuencia del empleo desordenado de la naturaleza.

Se puede comparar el tabaquismo con el SIDA. El fumar es la causa principal de morbilidad y mortalidad prematuras en todo el mundo. El SIDA está devastando países y también es una epidemia mundial. El tabaco es una epidemia de efectos perjudiciales a largo plazo. El SIDA es una epidemia con efectos mortales a muy corto plazo. El SIDA mata al que lo tiene y al que convive sexualmente con él. El tabaco enferma y mata al que fuma y a quienes, sin fumar, están obligados a respirar el humo del ambiente.


Estilo de vida y Osteoporosis

En la mujer los cinco años siguientes a la menopausia predisponen a la osteoporosis y a las fracturas por diversas causas. En general una alimentación adecuada y ejercicios apropiados, más la modificación de algunos factores ligados al "estilo de vida" pueden ayudar a reducir el riesgo de osteoporosis. Los cambios de comportamientos recomendados son:

· Dejar de fumar

· Consumir poco café

· Consumir poca cantidad de bebidas con alcohol.

· Hacer ejercicios físicos adecuados.

· Alimentación equilibrada rica en calcio y vitamina D

Osteoporosis (significa “hueso poroso”) es la disminución en la cantidad de calcio de los huesos, dándoles una consistencia menos firme que hace a la persona propensa a fracturas. Esta alteración produce una disminución progresiva en la densidad del hueso, volviéndolo más delgado y frágil; la pérdida de material óseo es lenta y pasa desapercibida hasta que se presentan las fracturas. En esta etapa, la enfermedad está ya en fases avanzadas y el daño es profundo.

La osteoporosis es la enfermedad metabólica más común en países occidentales, afectando 23% de mujeres mayores de 50 años; su manejo se basa en la prevención, mediante el adecuado consumo de calcio y vitamina D (necesaria para la absorción del calcio), así como ejercicio (retarda la pérdida de hueso) y en mujeres postmenopáusicas, terapia de reemplazo hormonal (suplemento de estrógenos).

El "Estilo de Vida" interviene en la mineralización del esqueleto con los hábitos alimentarios, la actividad física cuya influencia positiva en la mineralización tiene un importante papel, y el consumo de alcohol, cafeína y, sobre todo, de TABACO que actuarían en sentido contrario. El alcohol induciendo un aumento del cortisol, y disminuyendo la función gonadal, el tabaco alterando la función estrogénica y la cafeína al igual que el exceso de proteínas y sodio de la dieta aumentando la pérdida renal de calcio.

Es fundamental promover niños y adolescentes un estilo de vida saludable y dentro del mismo resaltar el papel crítico que juega la nutrición y el evitar hábitos tóxicos, principalmente tabaquismo, para llegar a la adquisición del pico óptimo de masa ósea al final del crecimiento y con ello atenuar los fenómenos osteoporóticos de la vida adulta.


Estilo de vida y Trabajo

Gran parte de la vida de una persona transcurre en el trabajo y lo que se hace es importante para la conservación de la salud. El trabajador tiene derecho a trabajar en un espacio físico confortable y con el adecuado equipamiento, pero sobre todo tiene que "gustarle" su trabajo.

El mundo del trabajo cambia. Los progresos tecnológicos reemplazan progresivamente la carga física de las tareas por el stress y el sedentarismo. La evolución de nuestra sociedad trae a la vez una feminización y el envejecimiento de la población activa.

Las dificultades económicas y la globalización tienden a nuevas formas de trabajo que están signadas por la precariedad e inseguridad. Esta situación como una revolución, o más claramente como una involución social que afecta directamente la salud de la población y sus estilos de vida; involución marcada por:

· La desaparición de la relación de dependencia laboral.

· Predominancia de los empleos precarios como contratos, pasantías y trabajo por facturación.

· Pérdida de la seguridad.

· Decadencia de obras sociales y mutuales que están pasando de una actitud de servicio en salud a una actitud comercial gerenciada, que debe dejar ganancias a costa de evitar prestar los servicios necesarios de salud.

· Destrucción del sistema jubilación que de ser una obligación social del Estado pasa a ser una actividad privada que tiene que dar ganancias (a sus dueños)

· Pérdida de los derechos adquiridos de los trabajadores.

· Aumento de la desocupación.

· Subvaloración de la dignidad humana.

Estas transformaciones. la diversidad de situaciones y las nuevas formas de trabajo, imponen una apreciación global de la salud del hombre de trabajo, en la cual la Prevención debe tener un lugar destacado.


Estilo de vida y Espiritualidad

La paz y la tranquilidad espiritual son básicas para la salud física y mental. Los grandes médicos clínicos han reconocido los efectos beneficiosos de la Fe en quienes la asumen como parte de su vida y de la trascendencia a otra vida superior.

El hombre es consciente de su finitud y se encuentra consigo mismo en la medida en que se amplía el horizonte de su vida hacia el ámbito sobrenatural y se eleva a la trascendencia. Los interrogantes que se plantea sólo encuentran solución cuando, junto al esfuerzo de su inteligencia, se esmera en adquirir el sentido sobrenatural que procede de Dios.

El Hombre, ser social, espiritual y religioso se mantiene en equilibrio de salud-enfermedad como adaptación del organismo al ambiente en que vive. En este equilibrio influye el "Estilo de vida" sostenido por los valores propios de cada uno:

· Valores religiosos

· Valores históricos

· Valores culturales

· Valores sociales


Es fundamental que se tenga una escala de valores trascendente que le de sentido a la vida, le permita comprender el por qué de su pasado y la razón final de su existencia. La fe religiosa ayuda a buscar el por qué de uno mismo y la razón de la existencia.
De importancia fundamental es reconocer los derechos de la familia, lo que implica la protección del matrimonio en el marco de los derechos humanos y de la vida familiar como objetivo de su ordenamiento jurídico. Implica la concepción de la familia como sujeto integrador de todos sus miembros, como un todo. Familia y matrimonio requieren ser defendidos y promovidos no sólo por el Estado sino por toda la sociedad. Requieren el compromiso decidido de cada persona ya que es a partir de la familia y del matrimonio como se puede dar una respuesta integral a los desafíos del presente y a los riesgos del porvenir.

El trabajo es el fundamento sobre el que se forma la vida familiar. El trabajo es, en un cierto sentido, una condición para hacer posible la fundación de una familia, ya que ésta exige los medios de subsistencia, que el hombre adquiere normalmente mediante el trabajo.


Conclusiones

Los estilos de vida, los comportamientos con respecto a la salud, son difíciles de cambiar. Pero a no ser que se cambien las conductas que implican altos riesgos, persistirán muchas enfermedades evitables y seguirán las muertes prematuras.

Los comportamientos que más influyen en el estado de salud, tanto física como mental son las pautas sobre alimentación, el hábito de fumar, las actividades de trabajo, la higiene personal, la actividad sexual y el abuso de substancias. Con el marco especial de los Valores Religiosos, Culturales, Sociales e Históricos.

Los comportamientos que constituyen un riesgo para la salud varían desde los de ocurrencia común y no obstante riesgosos, como no lavarse las manos, hasta los que son de elección de algunos en una sociedad, como sería fumar cigarrillos, o los que son de por sí patológicos en cualquier sociedad como la embriaguez crónica. También entre los comportamientos arriesgados están los modos de vida sedentarios, consecuencia de la difusión del automóvil y de la televisión.


Siembra una costumbre y cosecharás un destino...